Busca avançada



Criar

História

Cómo la informática puede cambiar las relaciones

História de: Roberto Avila Delgado
Autor: Museu da Pessoa
Publicado em: 04/05/2020

Sinopse

Roberto Ávila Delgado nos cuenta sobre su comuna en Santiago de Chile, de su trayectoria profesional y su participación en el proyecto de la empresa Phillips. Habla también sobre sus dificultades para adquirir una computadora, el desarrollo de las clases de computación y cómo este conocimiento ha cambiado su vida, su relación con su familia, con los colegas de trabajo y con la comunidad.

Tags

História completa

P1: Buenas Tardes, Féliquis

 

R: Buenas Tardes.

 

P1: ¿Usted podría nos decir tu apellido y nombre, la fecha de nacimiento y la ciudad?

 

R: Roberto Avila Delgado, tengo 41 años, eh, vivo en la comuna de Peñalolén, de Santiago de Chile.

 

P1: Sí. ¿Es una comuna cercana?

 

R: Es una cerc... es una comuna que está ubicada en el sector oriente, cerca de la cordillera, así que bien, bien frío [rizos].

 

P1: ¿Y tú puedes, tú puedes hablar un poco lo que es, lo …?

 

R: Sí, por supuesto. La comuna es una comuna que está renaciendo, ya, porque había estado mucho tiempo estancada, eh, hoy gracias a la economía al parecer, eh, empezó un floco nuevo, así que se están haciendo nuevos condominios grandes, se está habilitando nuevos supermercados, no, eh, cine, entretención, juegos y la calidad de persona es  media y media alta, ya, no hay altos ni muy bajos, ya. Así que ha superado bastante, va creciendo bastante, es una, una de las comunas bastante pobladas también.

 

P1: ¿ Tú puedes nos contar sobre tu trayectoria profesional?

 

R: Eh, bueno, eh, yo estudié en un instituto profesional. Soy titulado Contador General, ya, eh, no tuve en ese entonces el apoyo de la computación, ya que fué, que era un arma vital para seguir avançando, así que, debido a eso, tuve muy pocos, muy pocos logros donde poder demostrar mi capacidad y mis estudios de lo que había hecho. Poco hice pero, bueno, ya. Pero esto se fué cada vez poniendo más difícil, todo campo ya requiere más conocimiento, así es que, he buscado otro, otro estilo, precisamente ahora estoy en la rama de vigilancia y es ahí donde, eh, bueno, conocí de este, de este gran y hermoso proyecto. Yo soy jefe de grupo de guardia de la empresa Phillips, ya. Entonces fué ahí donde se nos invitó a participar, se nos conversó de este proyecto y bueno, felices dijimos sí, sí y orgulloso, orgulloso de haberlo hecho.

 

P1: ¿ Ha cuanto tiempo trabajabas en la Phillips?

 

R: Yo ya llevo, voy a cumplir 5 años como guardia, eh.

 

P1: [Balbuceos] ¿En que, como se reflejaba en tu vida la necesidad del computador?

 

R: Bueno es eh, el trabajo, eh, laboral, laboral en este momento y bueno desde hace una década atrás ya que la computación, ha, se ha metido en todo sistema de toda organización así que, eh, era vital, era vital porque sin los conocimientos de un computador no hay puertas que se habrán. Entonces fueron puertas que golpeaba y no, golpeaba y no, no, lo vamos a llamar, lo vamos a llamar, eh, pero, bueno, uno no se queda ahí. Entonces con grande esfuerzo y, bueno, ya...

 

[Corte]

 

R: Este curso le sirvió y le abrió las puertas en otros lugares. Entonces está mucho mejor, mucho más contento inclusive nos encontramos en la locomoción a veces, y esta muy bien, muy bien y le sirvió y se recuerdan siempre, siempre de este curso. 

 

P1: ¿Y cuánto tiempo duró el curso, eh, la clase?

 

R: Tre, las clases eran de dos horas, eh, cuatro horas semanales, cuatro horas semanales y duró tres meses, tres meses el curso.

 

P1: ¿Eh, lo qué estudió, lo qué estudió?

 

R: ¿En lo qué estudié yo?

 

P1: Eh sí, en las clases dice.

 

R: Ah, en la clase, bueno empezamos, eh, como son las partes de lo que es la computadora, porque muchos inclusive le daba miedo hasta tocar la pantalla, ya, así que nos fueron mostrando que es lo que es la pantalla, teclado, mouse y, eh, en grandes rasgos lo que es su interior, no disco duro, memoria y todo eso. Así que, bueno de ahí ya después aparte de conocernos, porque muchos que, que trabajabamos pero no nos conocíamos. Entonces ahí se complementó más. Posteriormente a eso, eh, ya comenzamos con las clases en sí y empezamos primero que nada con el Word, ya, donde empezamos, eh, a escribir textos, noticias, nos hacían leer noticias, eh, cuentos o escribir, eh, una poesia, a alguien en especial, a la mamá, etc. Así que todo bajo la herramienta y ibamos aplicando, nocierto, la herramienta, centrado, a la orilla, a la otra orilla y, y todo eso era entretenido aparte la clase, ya. Después nos fuimos a ...

 

[Corte]

 

R: y bueno, eh, posteriormente la graduación, simplemente me dicen, toma este es el discurso y tu tienes que hablar en nombre de tus compañeros. Ante cámara, ante toda la gente de la empresa, ante nuestro jefe directo que era Don Artur Muñoz en ese entonces, eh, había que, [rizos] había que ponerse bien, así que, pero ese [balbuceos], rompí, rompí ese hielo y gracias así ahora puedo, puedo ver lo que me dió fuerza para después ahora ser ayudante del profesor, ya, ayudar ayudante del profesor, eh que, yo nunca pensé en llegar a eso, o sea, por eso digo, o sea, yo creo que soy una de las personas que de esto, de esta experiencia, de esta experiencia rescato algo muy rico, muy importante para mi, porque me desarrolló, me terminó de desarrollar como persona y me integró mucho más a la comunidad, por que, no solamente ahora, eh, hice acá en Phillips, sino que yo también apoyo a otros cerca de los que están alrededor mío, empezando por mis hijos, ya. Con gran esfuerzo adquirí un computador, les estoy enseñando a ellos, eh, les estoy enseñando todo lo que yo aprendí a ellos. Apoyándolos junto con lo que le están enseñando a ellos en sus respectivos cursos de colegio, ah.

 

P: ¿Qué edad tienen?

 

R: Eh, bueno el más pequeño tiene 11 años, le sigue el del medio que ya tiene 16 y la mayor que tiene 18. Son tres hijos, hum. así que, no felices también, felices porque aprenden, ya les eh ...

 

P: ¿Y tu esposa?

 

R: Eh, bien, bien, son, también, también se integra, incluso, eh, ya maneja lo que es la platita para la casa, eh, no puedo dejar menos, así que bueno, [rizos] es la ley de la vida, [rizos] ahora yo sé lo que tengo que gastar, así que ponete. Ponto, cualquier, eh, pero, pero bonito, bonito, precioso.

 

P: Ah si, [balbuceando] como tú estás dice, diciendo, la EIC, ¿en la empresa también cambió un poco las relaciones, no? Entre los propios funcionarios y los funcionarios con los, con los superiores.

 

R: Sí, sí, por supuesto, porque ... propios funcionarios ... eh, exactamente, ya, porque, eh ... Claro, superiores, eh, los mismas personas que, ha, sirvieron de, de ayudantes, ya, de voluntarios, se esmeraron, siempre, siempre con nosotros, siempre tuvimos el apoyo, siempre estaban con nosotros ahí apoyando al profesor y indicando, porque, creo fué una de las existencias mayores que comenzamos, ya, porque es tal el interés que había que fué el cupo, fué ocupado completo, entonces, ellos mismos gracias a la asistencia de los voluntarios, tuvimos ese esfuerzo, lo, lo pudimos, eh, retener en nuestros conocimientos básicamente en eso, porque se dedicaban en cada segundo a nosotros, ya. Teníamos siempre una respuesta, ya. Así que, y posteriormente eso de apoyar y de solicitar un minuto, eh, muchos de ellos nos ... Claro se veían si se lo daban, pero nunca compartieron y compartir en ese minuto ahí ya fué algo diferente, porque incluso, ah, eh, tomarse una tacita de café ya era cambiar al tiro todo lo cotidiano, porque antes no lo hacían en el servicio, que se encontraban en el pasillo, hola, nada mas. Ahí, no, ahí compartieron, toma sírvete una tazita de café, sírvete un pancitos, etc, etc. Entonces, fué todo diferente. Era todo mundo contrario, eh, ... La verdad que era como un mundo aparte, porque, uno entraba, entraba a la sala de la ... abría la puerta de la escuelita y entraba a la sala y era otra persona. Claro por que ya, “¿Hola como estas?”, todos los sábados. Fantástico, pero salías de la puerta y ya volvías a la rutina y que tengo que irme a la casa, tengo que irme a la oficina, tengo que hacer esto y esto otro se me quedó pendiente, etc. Pero es un minuto inolvidable.

 

P: ¿Y usted oye trabaja en lo mismo? ¿En la Phillips?

 

R: Claro, claro, todavía estoy ahí, gracias a Dios, eh, esperamos que por mucho tiempo más y apoyando lo que es la parte de la escuelita, la escuelita CDI, que si fué tan importante para mi, que sea m ... Precisamente ahora tengo a mi ..., uno de mis hijos, eh, dos sobrinos que ya se integraron a las clases de ahora. Así que, bueno apoyarlos, apoyarlos y sacarlos adelante, porque es importante, es importante.

 

P: ¿Tú puedes contar unas otras historias de otras personas también que ha cambiado? Usted dice que várias personas han cambiado com eso.

 

R: Sí, sí, por supuesto, eh, recuerdo por ejemplo, eh, uno de los niños, de casino, por ejemplo, si, un hombre, José Luis Suárez, eh, me lo encontré en él, un día en la locomoción y, eh,  me comentaba de que lo que aprendió le sirvió porque maneja una parte, que es la parte de bodega, ya, la parte de llevar todo el registro de lo que es bodega de frutas, verduras, estado y temperatura, todo y todo eso le ha servido porque lo encuadra, lleva un cuadernito. Así que lo tiene dentro de un sistema que lo está viendo todos los días y lo está corrigiendo todos los días. Y sacó una manzanita y que pongo una naranjita y, etc, etc. Entonces, le dije pero ¿porque lo haces así, porque uno lo puede, no esto sirve, esto no sirve?. ¿Y para qué estudié? ¿Para qué es el curso?. Ahora lo aplico aunque sea el contar la manzanita, pero voy a contarla. Usar el conocimiento, usar los conocimientos que tuvimos es importante. Y gracias a Dios, eh ...

 

[Corte]

 

R: ...ya, ni con quien mandar a los niños, así, que quisieran ir, entonces, eh, se cuenta con muchas sedes, sedes de comunidad, ya, que están básicamente a veces, casi abandonadas, y, y bueno, yo tuve un sueño precioso de que todos estos niñitos que andan en la calle, que son amigos de mis hijos más pequeños, algún día poder, en una de esas sedes, llevarlos, inculcarles y decirles, esto es CDI, esto es computación y esto se trabaja así. Tal vez lo que yo vi, como comenzó acá en Phillips, tratar de llevarlo a esa parte donde no hay ese apoyo. Claro.

 

P: Si, ¿mas como era el soño?

 

R: Como era el soño ... Bueno, llegaba, eh, recorría toda la población, todo el sector.

 

P: ¿Tú?

 

R: Yo, yo, decía a todos los niños, niños jóvenes. ¿Tú sabes computación? No. ¿Quieres aprender? Si. Vamos. Y me acordé cuando iba Jesús reclutando a sus apóstoles, eh. Y llegaba, pero, com un montón de niños, que se me hacía chica la sede, para trabajar com dos computadores que yo había comprado y que... Y bueno, feliz, feliz, eh. Creo que dos computadores ya a esta fecha podrían ser miles de computadores que podrían estar. Pero es un sueño y sí, yo creo que si me lo propongo puedo, puedo lograrlo. Si, puedo hacerlo. Y sí, porque cuando uno se propone, las cosas tal vez tarden un poquito, pero llegan, llegan y se pueden cumplir. Así que las posibilidades están, eh, el espacio físico está, eh, conozco las personas que están a cargo, entonces, voy ya, ya no hay. Ahora lo único que estoy es complementando mi computador para poder ayudar a estos niños, porque sé que hay muchos, hay muchos, a mi lado hay muchos y que estarían felices, felices. Y tienen gran auge porque incluso ahora hace poco se abrió un Cyber. Um Cyber es un, eh, es una persona arrienda un local, no cierto, se pone una casa y pone cuatro o cinco computadores para navegar por ...

 

[Corte]

Ver Tudo PDF do Depoimento Completo

Outras histórias


Ver todas


Rua Natingui, 1100 - São Paulo - CEP 05443-002 | tel +55 11 2144.7150 | cel +55 11 95652.4030 | fax +55 11 2144.7151 | atendimento@museudapessoa.org
Licença Creative Commons

Museu da Pessoa está licenciado com uma Licença
Creative Commons - Atribuição-Não Comercial - Compartilha Igual 4.0 Internacional

+